Parnaso Filipino by Eduardo Martin de la Camara


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Page 84

Tortura el silencio de la triste alcoba,
angustia la calma
de aquel cuadro negro.
En la iglesia pr�xima, al dar de las �nimas
el �ltimo toque,
la madre espiraba,
entre los sollozos
de mi novia amada.

Con un negro sayo cubrieron su cuerpo
despu�s con un velo cubrieron su cara:
de amigos y deudos
se llen� la estancia,
y velaron todos a la pobre muerta.
�Hu�rfana de mi alma!
--pens� en un momento de duda y de duelo--
�qu� mano piadosa secar� tus l�grimas?




P�rez Tuells (Lorenzo)

Hijo de espa�oles; su padre comandante de nuestro Ej�rcito. Dirige en
Manila el hebdomadario ilustrado "Excelsior".


INTIMA

A ISIDRO MARFORI

No importa que la vida traidoramente hiera
nuestras hu�rfanas almas con su terso pu�al
mientras haya en el mundo rosas de primavera
y brille en los espacios el sol de un ideal.

Si hay b�rbaros de bronce que ignoran la preciosa
tarea del poeta que parte su alma en dos,
dejadlos que devoren la paja de su prosa:
no se hicieron para ellos los reinados de Dios.

Yo seguir� regando mis dulces pasionarias,
a tiempo que musite las m�sticas plegarias
que son como incensarios de mi azul religi�n;

y en las horas de tedio que una a una desfibro
reposar� en las hojas de tu m�gico libro
donde pone un latido vital tu coraz�n.

1917.


EN LA HUELLA LUNAR...

En la huella lunar de sus encajes
puso, al pasar su sombra bizantina,
un perfume de rosa alejandrina
el extasis azul de los celajes.

Languidecer de sedas y plumajes,
en un vuelo de ciega golondrina,
fu� su marcha, de muerta y peregrina,
hacia un sue�o de m�sticos paisajes.

Envanecidos sus gloriosos velos,
cay� la noche tras su blanca sombra,
con un dolor de exhaustos terciopelos;

Y desde entonces--inconsciente y mudo--
busca mi labio en la enlutada alfombra
el tibio rastro de su pi� desnudo...

Octubre, 1921.


SALMOS

LAS �GUILAS BLANCAS

I

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Books | Photos | Paul Mutton | Fri 20th Feb 2026, 10:25