Parnaso Filipino by Eduardo Martin de la Camara


Main
- books.jibble.org



My Books
- IRC Hacks

Misc. Articles
- Meaning of Jibble
- M4 Su Doku
- Computer Scrapbooking
- Setting up Java
- Bootable Java
- Cookies in Java
- Dynamic Graphs
- Social Shakespeare

External Links
- Paul Mutton
- Jibble Photo Gallery
- Jibble Forums
- Google Landmarks
- Jibble Shop
- Free Books
- Intershot Ltd

books.jibble.org

Previous Page | Next Page

Page 64

�Oh patria idolatrada, cuanto m�s afligida
y angustiada te vemos te amamos m�s y m�s:
no pierdas la esperanza; de la profunda herida
siempre brotar� sangre, mientras tengamos vida,
nunca te olvidaremos: �jam�s, jam�s, jam�s!

Octubre, 1897.




Jes�s y Vergara (Anselmo de)

Naci� y muri� en Manila, Abril 1869 y Mayo 1901, respectivamente, curs�
el bachillerato en escuelas privadas, y en centros oficiales de
ense�anza dibujo y rudimentos de escultura. Se consagr� luego a este
arte en el taller de su padre, don Romualdo Teodoro, imaginero de nota.
En sus vagares cultiv� la poes�a amatoria y la patri�tica, siempre en
castellano. Colabor� en "El Comercio", "El Resumen" y "El Bello Sexo",
y fu� uno de los fundadores de "La Moda Filipina", peri�dicos todos de
Manila.


A UNA ROSA

V�, tierna y fragante rosa,
llena de encanto nacida,
el aroma que en t� anida
a ofrecerla bondadosa.

Cual amante mariposa,
de nieve y carm�n te�ida,
besa su boca encendida
y en su cabellera posa.

Y d�la que en tu pensil,
en bullicioso tropel,
hur�es te han reclamado
y beldades m�s de mil,
y que a todas ellas, cruel,
con esquivez te he negado.


LA INFANCIA

Sue�o fugaz de la vida,
campo esmaltado de flores,
aura empapada de olores,
carrera llana y florida...:
tal es la infancia querida.

La vida le es placentera,
al ignorar que le espera,
en su camino escabroso,
con el semblante lloroso,
la triste vejez austera.


LA SAMPAGUITA

Diminuta y nevada,
en los pensiles de mi patria amada,
entre mil raras flores peregrinas,
brota la sampaguita perfumada,
cuyo t�mido broche,
joya digna de ser de las ondinas,
�brese al tierno aliento de la noche.

Nocturno adorno bello
que a las encantadoras filipinas
regala Dios para prenderse al cuello.


EL HOMBRE

Con ardiente ambici�n desmesurada,
anhela ciego el hombre, sin reposo,
blasones adquirir, nombre famoso,
y subyugar la ciencia ilimitada.

Previous Page | Next Page


Books | Photos | Paul Mutton | Wed 18th Feb 2026, 18:58