Parnaso Filipino by Eduardo Martin de la Camara


Main
- books.jibble.org



My Books
- IRC Hacks

Misc. Articles
- Meaning of Jibble
- M4 Su Doku
- Computer Scrapbooking
- Setting up Java
- Bootable Java
- Cookies in Java
- Dynamic Graphs
- Social Shakespeare

External Links
- Paul Mutton
- Jibble Photo Gallery
- Jibble Forums
- Google Landmarks
- Jibble Shop
- Free Books
- Intershot Ltd

books.jibble.org

Previous Page | Next Page

Page 43


ORACI�N MATINAL

Nuestra Se�ora de la ma�ana:
t�, que desl�es
sobre las nieblas tu suave grana;
t�, que te enjoyas de mil rub�es;
t�, soberana,
que te sonr�es
como una dulce Fata Morgana,
pon en mi lengua sabor de mieles
y una sonrisa bajo mis labios.
No me des nunca laureles sabios...
Odio lo amargo: gloria, laureles.
Gu�ame al prado de tu optimismo,
donde el buen Emerson, todo sonrisa,
dijo su misa,
que era la misa de su pietismo...
�Santa ma�ana, reina ideal,
vaso de lirios en eclosi�n,
arca de gemas y de cristal,
por t� suspira mi coraz�n!
Reina inmortal,
manda a mi pluma tu tentaci�n,
toda la excelsa luz de tu ed�n;
libra mis sue�os de todo mal,
y haz que a tu diestra me siente. Am�n.


ORACI�N DEL MEDIOD�A

Padre y se�or. T�, Mitra, el del ojo sangu�neo,
gran arquero celeste
que lo penetras todo con tu dardo lum�neo;
t�, el de la roja veste
con orlas y con flecos de eternas igniciones;
t�, Helios, y t�, Osiris,
por quien vive el imperio de las constelaciones
y se hace en las alturas el milagro del iris;
t�, bello emperador,
env�anos tus dones,
tus p�rpuras de gloria y tu vital calor.
Derrite en tus brasas todos los corazones,
para que al fin, se�or,
salgan del fr�o �rtico de su inercia y desd�n,
y en su nuevo ecuador
reciban el esp�ritu del arte nuevo. Am�n.


ORACI�N VESPERAL

Madona crepuscular
que de nostalgias te vistes,
cuando, tristes,
caen las rosas del otro lado del mar;
Madona, t� que, si pasas
sobre el camino del hombre,
dejas en toda frente prendidas las tenues gasas
de unas "saudades" sin nombre;
�Madona! �Madona m�a!
la de los ojos cargados de resplandores violeta,
fuente de melancol�a
del poeta;
tiende tus p�lidas manos
al que en tus velos de reina clara un dardo de iron�a,
porque no entiende tu culto ni sabe de tus arcanos,
�santa m�a!
Dale a besar tus anillos
en que V�spero escintila,
tus collares, tus zarcillos,
tu boca roja y tranquila...
Y cuando tu seducci�n
divina y crepuscular
conquiste para tu rito alg�n nuevo coraz�n
que sepa quimerizar,
extiende sobre el ne�fito tus manos en bendici�n,
�oh Madona!,
y alrededor de su sien
pon las perlas de nostalgia que tiemblan en tu corona,
por toda tu vida. Am�n.

Previous Page | Next Page


Books | Photos | Paul Mutton | Tue 17th Feb 2026, 3:18