Parnaso Filipino by Eduardo Martin de la Camara


Main
- books.jibble.org



My Books
- IRC Hacks

Misc. Articles
- Meaning of Jibble
- M4 Su Doku
- Computer Scrapbooking
- Setting up Java
- Bootable Java
- Cookies in Java
- Dynamic Graphs
- Social Shakespeare

External Links
- Paul Mutton
- Jibble Photo Gallery
- Jibble Forums
- Google Landmarks
- Jibble Shop
- Free Books
- Intershot Ltd

books.jibble.org

Previous Page | Next Page

Page 101

Y, en vez del estro sincero
que al coraz�n conmov�a,
se escribe una poes�a
con una pluma de acero,
un chiste y una iron�a.

Musa que en mi edad pasada
me inspiraste cari�osa
cantos de amor, ve y reposa.
Hoy necesito una espada,
r�os de oro y acre prosa.

Necesito razonar,
meditar y combatir;
algunas veces llorar,
pues qui�n mucho quiere amar
mucho tiene que sufrir.

Huyeron los d�as de calma,
d�as de alegres amores,
en que bastaban las flores
para consolar al alma
de sus penas y dolores.

Van huyendo, poco a poco,
cuantos am�, de mi lado;
aqu�l muerto, �ste casado,
porque sella cuanto toco
con la desventura el hado.

�Huye tambi�n, musa! �Vete!
Busca otra regi�n m�s pura;
que mi patria te promete
por laureles el grillete
por templo c�rcel obscura.

Que si es infame e imp�o
oprimir a la verdad,
�No fuera en m� desvar�o
detenerte al lado m�o
privada de libertad?

Y �a qu� cantar, cuando llama
a serio estudio el Destino,
cuando la tempestad brama,
cuando a sus hijos reclama
ronco el pueblo filipino?

�Y a qu� cantar, si mi canto
ha de resonar a llanto
que a nadie conmover�?
�Si del ajeno quebranto
el mundo cansado est�?

�A qu�, cuando entre el gent�o
que me critica y maltrata,
seca el alma, el labio fr�o,
no hay un coraz�n que lata
con los latidos del m�o?

Deja dormir en la sima
del olvido cuanto siento.
�Bien est� all�! Que el aliento
no lo mezcle con la rima
que se evapora en el viento.

Como duermen de los mares
los monstruos en el abismo
deja dormir mis pesares,
mis caprichos, mis cantares,
sepultados en m� mismo.

Yo bien s� que tus favores
s�lo puedes prodigar
en esa edad de las flores,
de los primeros amores
sin nubes y sin pesar.

Muchos a�os han pasado
desde que con beso ardiente
has abrasado mi frente...
Aquel beso se ha enfriado
y hasta lo tengo olvidado.

Previous Page | Next Page


Books | Photos | Paul Mutton | Sat 21st Feb 2026, 19:34